martes, 28 de diciembre de 2010

No te involucres en una relación por Internet

Amor por Internet… Vaya, he quedado maravillado con las historias que he leído en esta página, claro, no todas pero si demasiadas y me entró una nostalgia enorme. Supongo que todos y cada uno de los que llegamos hasta este sitio es porque consciente o inconscientemente buscamos personas que hayan pasado por lo mismo y que sean capaces de comprendernos sin juzgarnos, recibiendo así palabras de aliento para las relaciones a distancia que mantenemos con tantísima ilusión. Yo les contaré mi experiencia y espero de verdad que si alguien aún no se involucra en este tipo de situaciones no lo haga. Si estas a tiempo de elegir entre hacerlo o no, ¡no lo hagas!
Mi historia comenzó hace aproximadamente un año y medio. Fue en enero cuando lo conocí. La verdad es que yo en esos momentos tuve una serie de problemas que me mantenían deprimida de tiempo completo, me aislé totalmente de las personas que me rodeaban y mi padre me regaló en navidad mi laptop. Siempre utilicé la computadora pero solo la familiar, al recibir mi laptop fue como si mi papá en vez de regalarme un simple aparato me hubiese regalado una vida nueva… La hice mi mejor amiga, solamente vivía aquí, en Internet.
Al mes de haber recibido la computadora lo conocí. Yo con 14 años y el con 17, yo en un estado y el en otro, no diré los nombres pero si lo suficientemente lejos como para planear vernos cuando se nos pegara la gana. Desde el primer día en el que entablamos conversación me pareció algo sumamente diferente. Al poco tiempo ya éramos grandes, grandes amigos. Con el paso de los días comenzamos a “bromear” con el hecho de expresarnos amor, un amor que por supuesto ya enfocaba a algo distinto a la amistad.
La verdad no sé como sucedió que al cabo de unos 4 o 5 meses esta persona se convirtió en una enorme parte de mi vida, en una de las razones más poderosas de mi felicidad, de mi tristeza, de mi emoción, en fin, toda mi vida se resumía a él.
Como por junio, él se graduaba de la preparatoria y yo de la secundaria, ambos estábamos a punto de iniciar nuevas etapas de nuestras vidas, más el, puesto que ingresar en la universidad no es cualquier cosa. Ese fue el hecho que me hizo reflexionar, que me hizo pensar seriamente: ¿Por qué demonios me había involucrado tanto? ¿Por qué así? y lo más frustrante: ¿por qué a pesar de que yo sabía que era algo casi imposible creía tanto en la posible realización de ese sueño?
Me desmoroné, simplemente me derrumbe internamente. Lo peor fue que jamás le conté a nadie de mi familia ni amigos sobre ese pequeño gran incidente en el que me había metido y absolutamente toda la frustración y tristeza me la tragué. A decir verdad soy una persona sumamente introvertida, siempre me guardo las malas emociones para mí misma y suelo pensar que yo misma lo solucionaré… Pero bueno, volviendo al tema, después de formularme estas preguntas concluí que a pesar del gran “amor” que sintiera por el lo mejor sería dejarlo así y no vivir ilusionados de por vida con una relación tan enfermiza. Él, obviamente, lo tomó muy mal, sin embargo yo ya había tomado la decisión.
Después me enteré de varias cosas que, lejos de hacerme arrepentirme de lo ocurrido, me hicieron sentir satisfecha de lo ocurrido. Me di cuenta de que era una persona increíblemente ágil en eso de las mentiras, me enojé tanto que le reclamé (cabe mencionar que nuestra relación siempre fue 100 por ciento por MSN). Reclamarle fue lo peor que hubiera podido hacer, puesto que el poco progreso que había tenido en su superación se fue por la borda cuando me convenció de que me habían calumniado y que el siempre viviría solo para amarme a mí, aunque yo ya no lo hiciera más. Le hablé sobre buscar más opciones y el dijo algo que jamás olvidaré: “Lo dices fácil pero te diré algo con todo el corazón, encontrar a alguien como tú, jamás”. ¿Díganme ustedes si leer eso no me iba a deprimir? No dije nada, simplemente me marché y seguí en la idea de dejar todo por la paz. Les estoy hablando que lo de la ruptura sucedió en Junio o Julio aproximadamente. Bien, pues para diciembre, después de unos 5 o 6 meses de no hablar nada de nada, nos volvimos a contactar y me di cuenta de que simplemente no podía más, y volvimos…
Nos mantuvimos así otros 6 meses. Sin embargo, un día desapareció casi un mes completo y yo estaba que me moría de la ansiedad, ¿saben? Esto de las relaciones virtuales realmente puede llegar a ser un peligro, realmente traspasa ese monitor y se llega a alojar en tu alma, en tu cerebro, puede llegar a ser muy, muy dañino, puesto que hay veces que nos hacemos dependientes de esa persona y no somos capaces de salir adelante sin ellas a “nuestro lado”. El día en que yo regresé por él me consideré como una alcohólica rehabilitada en una recaída, definitivamente patético… Pero bueno, volviendo al tema de nuevo, se desapareció por casi un mes entero, pasó una semana y me dije a mi misma, “¿Sabes qué? ¡Basta! ¡Basta de todo esto que realmente no te esta llevando a nada bueno, solo te esta hundiendo mas, basta de esas ilusiones sin fundamento que solo te están dañando más, basta de seguir escalando si sabes que entre mas alto subas mas dolorosa será la caída!”
Fue así que leí un libro, un excelente libro a mi parecer, “Amar o depender”, así se llama. Un libro que sin duda me hizo comprender muchas cosas, comprendí que realmente no podía amar a una persona que no conocía, comprendí que amar no simplemente sentir esa loca corazonada en tu interior que dice “EL/ELLA ES EL/LA INDICADO/A”. Todo va más allá de eso. Para amar a alguien tienes que estar enamorado de su familia, de sus amigos, de sus ideales, de sus objetivos, de sus virtudes, de sus defectos, de sus debilidades, de sus pasatiempos, en fin, cosas de las que obviamente no te puedes enamorar por Internet.
Sé que es difícil aceptarlo y varios de los que lean esto pueden llegar a pensar que estoy loca o dolida o que se yo, sin embargo los invito a que en realidad reflexionen con la cabeza no con el corazón.
Ah, y bueno, pues para concluir la historia, después de que leí ese libro, el volvió a aparecer y esta vez yo estaba muy confundida, puesto que aun no quería aceptar mi realidad, nuestra realidad, así que simplemente le pedí que me diera tiempo para reflexionar. El, claramente accedió y hasta el día de hoy supongo que sigue pensando que estamos bien aunque “distanciados” pero yo sé que todo ya terminó, al menos para mí. Lo único que me falta es el valor de afrontarlo sin desmoronarme emocionalmente y volver a “recaer” en esta enorme y dolorosa adicción.
Ah, y otra cosa, una cosa si les puedo decir: este tipo de relaciones logra hacerte una persona más madura, más detallista, más humana, y supongo que es algo bueno. Al menos hoy yo puedo decir que me encuentro tranquila con la decisión que he tomado, tengo muy, muy seguro que, si el realmente es el amor de mi vida como tantas veces lo pensé anteriormente, este “rompimiento” no será un obstáculo y si el destino realmente quiere que estemos juntos nos volverá a juntar de nuevos, pero esta vez sí con todas las posibilidades de nuestra parte.
Espero sinceramente que les sirva mi experiencia y que, por favor, se den la oportunidad de meditar mejor las cosas y darse cuenta de lo que realmente los impulsa a sobrellevar algo así. Sin embargo, todos somos libres de actuar como mejor consideremos, así que mucha suerte a todos, espero que en verdad sean felices.

Amores platónicos: Amores preciosos, pero amores imposibles

Esta historia no es una historia… esta historia es mi vida. Lo que pasa cada día y lo que pienso que no cambiará.
Hace un año y medio escuché una banda y wow, ¡me encantó! Sólo había escuchado una canción, sin ver quien cantaba, ni los integrantes, ni nada pero la banda me fascinó. La canción la escuché en una página de música (imeem, me parece).
Inmediatamente me metí a todos lados a investigar sobre la banda y pues vi a los integrantes y pues vaya ¡que cueros! Pero de los 4 integrantes que son hay uno que simplemente jamás voy a superar. Prefiero no decir nombres de nada, ya que todos viven para criticarlos en mi cara y eso me molesta.
En fin, en menos de un mes me hice una súper fanática de ellos… cada día aprendiendo algo más de la banda y del chavo.
No se por que, me dicen que estoy loca, pero cada día que pasaba me sentía más cerca de el. No lo conozco, nunca le he hablado. No sabe nada de mí. Pero bueno, el amor es así.
Un día en un foro me enteré de que ellos venían a mi país a una firma de autógrafos. ¡No lo podía creer! estaba demasiado feliz y más rápido que inmediatamente les hable a mis amigas para decirles. La fecha llegó. Ese fue simplemente el mejor día de mi vida… lo recuerdo bien.
Llegamos un día antes de la fecha al lugar donde sería la firma. Cada hora que pasaba estábamos cada vez más emocionadas. Hasta que llegó la hora señalada. No cabía en mí de emoción. El sólo pensar que lo iba a ver en persona era suficiente para alargarme un día de vida.
Por fin llegué hasta él, le había comprado una vaca de peluche (porque en 2 días era su cumpleaños). El la recibió y más tierno que nunca me dijo “¡thank you!”, con la sonrisa más hermosa del mundo, una sonrisa que todavía recuerdo como si aún estuviera en frente de él.
Me sigo arrepintiendo de que lo tuve cerca de mí, como siempre soñé, pero la maldita emoción no me permitió hablar. Me vi como un bulto inservible mirándolo nada más y, de repente, me eché a llorar. Él, tiernamente me dijo “no, please don’t cry” pero al oír esto… lloré más. Que idiota me vi. Pero a pesar de eso, recuerdo ese día como el mejor día de mi vida. El sólo pensar que me vio, me notó y me hablo basta para que la felicidad se me salga por las orejas.
Después, al día siguiente. Un concierto de una radio. Estuvieron ahí y otra vez él me notó, sí. Mis amigas y yo estábamos como locas saltando y gritando a todo pulmón sus canciones. Éramos las únicas 3 chavas tan emocionadas en el concierto, por eso sé que fue a nosotras a las que vio. En un momento, cuando menos me lo esperaba, volteó, nos vio a lo lejos y sonrió. Wow, mágico. Estaba tan feliz que me caí.
Esos dos días fueron simplemente increíbles, pero, después de eso, comenzó mi depresión. El pensar que jamás lo volveré a ver, que tal vez jamás sepa lo que siento por el… me mata.
No quiero pensar en una vida sin el. Una vida sin el para mi no es vida. Estoy amándolo cada día un poco más. Yo jamás escribo versos, jamás he sido buena en eso pero mirad:
“Reír sin tener motivo,
Llorar sin tener dolor,
Soñar sin estar dormido…
Así es el amor.”
“La prisionera de tu voz,
condenada a no besarte.
La que antes de que te vallas,
ya comenzó a extrañarte.
La mendiga de tu luz,
la rehén de tu ternura.
Un grillo que, por error,
se enamoró de la luna.”
Sufro por su amor. Ya quiero verlo otra vez y esta vez no desaprovecharé la oportunidad para hablarle.
Amores platónicos… Amores preciosos, pero amores imposibles.